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Estudio de CONACE confirma necesidad de reforzar programas preventivos en escolares y adolescentes Imprimir Correo electrónico
Martes 06 de Julio de 2010 12:39


Los principales resultados del VIII Estudio Nacional de Drogas en Población Escolar [PDF, 501 KB] fueron dados a conocer por el Ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, y la Secretaria Ejecutiva de CONACE, Francisca Florenzano.

Con este estudio se completa una década de mediciones del consumo de drogas en población escolar, obteniendo declaraciones de uso de tabaco, alcohol y otras drogas como marihuana, cocaína, pasta base, además de algunas variables asociadas al uso de sustancias.

En 2009 las declaraciones de consumo de marihuana alcanzaron a 15,1% versus el 15,6% registrado en el estudio de 2007, diferencia que no es estadísticamente significativa y no debe interpretarse como un descenso del uso de esta droga en población escolar.

Por curso se registra un incremento del uso de marihuana en 8º Básico (de 5,3% a 6,5%), mientras que de 1º a 4º Medio éste se mantiene estable. No existe mayor diferencia en el consumo entre hombres y mujeres, como tampoco por tipo de establecimiento. La Secretaria Ejecutiva del CONACE planteó que estos datos ponen el énfasis en la necesidad de revertir el aumento del consumo en la Educación Básica, mediante un trabajo colaborativo entre familias, comunidades educativas y el Estado, para lo que esta institución desarrollará programas preventivos basados en la mejor evidencia de  efectividad disponible y enfocados en factores de riesgo comunes para conductas problemáticas, como violencia y deserción escolar.

En el caso de la cocaína, su prevalencia registra un aumento desde 2005 a la fecha (de 2,8% a 3,4%). Mientras, el consumo de pasta base se mantiene estable en 2,6%  a nivel general y por nivel educativo.

El estudio confirma una mayor presencia de ambas sustancias en los colegios municipalizados por sobre los particulares subvencionados o pagados; y —a diferencia de lo que ocurre con la marihuana— tanto para cocaína como para pasta base, el consumo en hombres es mayor que de las mujeres.

Florenzano enfatizó que considerando esta realidad se hace necesario desplegar estrategias motivacionales en distintos ámbitos (salud, colegios, barrios y familia) para instar a padres y alumnos a salir en busca  información y ayuda, generando conciencia de que la detección precoz y el tratamiento temprano tienen un buen pronóstico y permiten evitar el escalamiento a un consumo problemático, que es complejo de revertir. En este ámbito mencionó la relevancia del FONODROGAS de CONACE, (188 800 100 800), que atiende en forma confidencial los requerimientos asociados a posibles consumos problemáticos.

Respecto del uso de alcohol,  el sondeo arroja que ha comenzado a declinar. La serie de alcohol se inició con 38,9% en 2001 y actualmente registra 35,5%. Por tipo de establecimiento, la prevalencia de alcohol es más alta en los colegios particulares pagados, respecto de los subvencionados y municipalizados.

El uso diario de tabaco también muestra una baja desde 18,6% al comienzo de la serie a 14,6% en el estudio actual.

PERCEPCIÓN DE RIESGO Y OTROS FACTORES PROTECTORES

La percepción de riesgo tanto para el uso experimental como para uso frecuente de marihuana y cocaína tiende a bajar a lo largo de la serie. Como contrapartida, frente al alcohol esta noción se mantiene elevada y para el tabaco muestra una tendencia al alza.

Al respecto, la Secretaria Ejecutiva del CONACE, Francisca Florenzano señaló que “altas percepciones de riesgo actúan como barreras protectoras frente al consumo de sustancias, lo que se confirma con alcohol y tabaco, frente a los cuales existe conciencia en la población sobre los daños que producen, situación que no estaría ocurriendo con las drogas ilícitas”.

Los datos del estudio muestran que la percepción de la oferta de marihuana no ha aumentado en la década. La exposición a ofrecimientos recientes de esta droga empieza y termina en 31%, mientras que para cocaína y pasta base se incrementa 5 y 3 puntos porcentuales, respectivamente.

La observación de consumo y tráfico en los colegios es más alta en los establecimientos municipalizados respecto de los particulares, ya sean subvencionados o pagados.


PROBLEMAS ASOCIADOS AL USO DE ALCOHOL Y/O DROGAS
Sobre la asociación que hacen los estudiantes entre consumo de alcohol y/o marihuana y un conjunto de problemas vinculados, más de la mitad asocia ambos consumos con situaciones como accidentes de tránsito, problemas familiares y de salud, delitos violentos y dificultades académicas.

El alcohol se asocia mucho a los accidentes de tránsito (75%), mientras que la marihuana se vincula en mayor medida a las dificultades académicas (55%).

ACTITUDES PARENTALES
El estudio destaca el aumento que ha tenido en la década la proporción de padres y/o madres que desaprobarían que su hijo haya probado marihuana o lo sorprendieran con unos tragos de más. Frente a la marihuana la severidad parental llega a 82%, mientras que en el caso del alcohol este porcentaje es de 57%.

La investigación también reafirma que los hijos de padres preocupados por su comportamiento tienen consumo de drogas hasta 2 ó 3 veces más bajas que los escolares cuyos padres presentan menor interés en sus actividades académicas y sociales.

Todo lo anterior reafirma que los padres y la familia son los principales agentes preventivos.


REALIDAD REGIONAL

Respecto a las tendencias de consumo en las regiones del país, el uso de de marihuana es mayor en el Norte Grande (Arica-Parinacota, Tarapacá, Antofagasta) y en la zona centro del país (Valparaíso y Metropolitana), las que se encuentran por sobre el promedio nacional (15,1%). Desde la Región de O’Higgins hacia el sur se observan prevalencias menores, que incluso están por debajo al total país, a excepción de Los Ríos y Magallanes que igualan la marca nacional.

Para cocaína total (cocaína + pasta base), el extremo sur del país presenta prevalencias menores al promedio nacional (4,5%), con la sola excepción de la región de Los Ríos, mientras que en la Región de Atacama se observa la mayor cifra de consumo de esta droga a nivel nacional.

Ante el panorama reflejado en este estudio, Francisca Florenzano enfatizó que en pro de asegurar a la población una mayor efectividad de la prevención la estrategia futura será desarrollar un sistema integral de prevención, que se focalice en los menores de 21 años y que cubra la mayor cantidad de espacios en los  que transcurre la vida de los jóvenes. Advirtió que la efectividad en este ámbito es perfectamente medible a través de tres indicadores: la disminución de la prevalencia del consumo, el retraso de la edad de inicio en el consumo y el aumento en la percepción del riesgo del consumo, tanto experimental como frecuente.

FICHA TÉCNICA OCTAVO ESTUDIO NACIONAL DEL CONSUMO DE DROGAS EN POBLACIÓN ESCOLAR DE CHILE, CONACE, MINISTERIO DEL INTERIOR, 2009.

Muestra: 48.980 alumnos que representan a 969.339 escolares.
Cursos: 3.000 cursos, de 8º Básico a 4º Medio.
Tipo de establecimientos: municipalizados, particulares subvencionados y particulares pagados.
Cobertura geográfica: 15 regiones y en 99 comunas del país.
Tipo de cuestionario: formato auto-administrado en sala de clases.
Trabajo de campo: Empresa Adimark GfK (entre septiembre y noviembre de 2009)
Procesamiento de datos: Instituto de Sociología de la Universidad Católica (ISUC).
Nivel de confianza: 95% con error mínimo de muestreo de +/- 0,4%.